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domingo, 23 de diciembre de 2012

LA INVENCION DE LA POLVORA


LA INVENCION DE LA POLVORA


Siglo IX. China. Un viejo alquimista busca el famoso elixir de la eterna juventud. Prueba a mezclar Nitrato Potasico (Todo el mundo sabemos lo bueno que es el potasio para el cerebro), azufre y carbono, es decir, KNO3 + S + C. De lo que es casi seguro que cuando se acerco con la vela, se escucho el primer Boom artificial de la historia del hombre. La polvora estaba inventada por uno de esos medio magos medio científicos que son los alquimistas.
Los chinos, que ya por entonces eran muchos, tuvieron muchas ideas. Asi nacieron los fuegos artificiales chicos, aquellos que podemos ver cada fiesta de nuestra localidad, pero tambien los primeros explosivos con fines belicos. Tardariamos 5 siglos, para que un monje aleman lanzara el primer proyectil de pólvora (que se habria introducido en el s XII, por la ruta de las seda, por la que entraba mas cosas que las telas), aunque los hijos de Ala tambien empezaron a usarla un poco antes en bolas de hierro.


Bueno. Llego un momento que la polvora se empezo a usar solo para impulsar balas en los fusiles y arcabuces, y el ser humano, en un alarde de estupidez propia de nuestra gran especie, busco explosivos mas potentes para dañar mas con menos cantidad de explosivos. Uno de ellos fue la famosa Nitroglicerina.
La famosa nitroglicerina en una cantimplora, que puede estallar por la reaccion a los golpes (hasta entonces todos necesitaban una energia, una chispa del fuego), es un explosivo organico.Incluso el 1,2,3-trinitropropano (que asi se llama en verdad), se utiliza en medicina para el infarto de miocardio (mas vale no darles sustos a ver si le va a estallar en el torrente sanguíneo). Este potente explosivo crea 29 moles de gas, por uno de liquido. Por ejemplo, tenemos una botella de 50 ml (50 cc), llena hasta arriba de nitroglicerina a presion normal (1 atm) a 20 grados, pasa a recibir una presion de 171 atm en decimas de segundo, lo que la botellita, por micho que sea de cristal superresistenta, explota.
Ya teniamos un explosivo potente, que no contamina con gases de efecto invernadero (la explosión produce agua,
oxigeno, nitrógeno y dióxido carbónico), pero muy sensible a los golpes. Y su rango de temperatura tampoco ayudaba demasiado, a 13.2ºC se vuelve solida, pero a 50-60ºC (como una cantimplora metalica en un desierto), en vez de evaporarse para crear solo un poco de presion, directamente se descompone estallando de nuevo.
Aun asi, era un producto amando por los expertos en demoliciones y los ingenieros belicos, desde su descubrimiento en el siglo XIX, pero su uso duro poco, hasta que el famosisimo Alfred Nobel (Si, el de los premios nobel), tuvo una gran idea.
En el mismo siglo XIX (1866-67), Nobel utilizo algunas algas, que absorvian la nitroglicerina como una esponja, estabilizandola. Esta es la base de la famosa Dinamita. Mas seguro y mas estable (guardada en famosos tubos de cartón. Podría ser almacenada a medio plazo (hasta que las algas empezaban a sudar Nitroglicerina, y hacian boom). Incluso la dinamita recien creada necesita un detonador para estallar y no reacciona con el fuego.
Por ultimo el 1,4,6-trinitro-1-metilbenceno (Trinitrotolueno o TNT, para los amigos), fue la alternativa mas segura a la dinamita. Este explosivo organico necesita casi 7 Julios de energia para explotar (Un objeto de 2 kilos, lanzado desde algo menos de dos metros de altura), lo que permitia la seguridad de tener que explotarla con un detonador. No explota a la mayoria de los golpe, ni la friccin y necesita 470ºC para explotar, lo que te aseguraba que en cualquier lugar del planeta no te iba a explotar al aire libre. No reacciona con metales ni absorve agua (aunque reacciona con metales alcalinos, para crear compuestos inestables)
Actualmente, la inteligencia humana para la destrucción y el caos absoluto se basa en el poder del atomo, dejando los explosivos químicos, en un segundo plano
Aunque su función primigenia era la de servir de vía para la introducción en Europa de sedas y telas orientales, muchos otros objetos y materiales acabaron por llegar a occidente a través de ella (La Ruta de la Seda). Entre ellos se encontraba uno que cambiaría el curso de la historia: la pólvora.

La pólvora, el primer explosivo conocido, fue descubierta por casualidad en China en torno al siglo IX. Su hallazgo parece ser fruto de las investigaciones de algún alquimista que, en su búsqueda del elixir de la eterna juventud, dio por accidente con la fórmula del explosivo. De hecho las primeras referencias a la pólvora las encontramos en textos herméticos advirtiendo de los peligros de mezclar determinadas sustancias.
En el siglo X ya se utilizaba con propósitos militares en forma de cohetes y bombas explosivas lanzadas desde catapultas. Se sabe que ya en el año 1126 se utilizaban cañones hechos de tubos de bambú para lanzar proyectiles al enemigo. Más tarde esos tubos serían sustituidos por otros de metal más resistente; el más antiguo del que se tiene noticia data de1290.
Desde China el uso militar de la pólvora pasó a Japón y a Europa. Se sabe que fue usado por los mongoles contra los húngaros en 1241 y que Roger Bacon hace una mención en 1248. Hasta ese momento Europa sólo había contado con un producto inflamable llamado "fuego griego" que sin embargo no podría competir con la efectividad del recién llegado invento.

Durante el siglo XIV el uso de cañones se generalizó tanto en China como en Europa, pero el problema seguía residiendo en crear tubos de metal capaces de contener las tremendas explosiones que se producían en su interior. Este problema pudo haber conducido a la falsa afirmación de que los chinos sólo utilizaron la pólvora para hacer fuegos artificiales, lo que no es en absoluto cierto ya que está documentado que hicieron uso de ella con propósitos bélicos en numerosas ocasiones. Así por ejemplo el grosor y la solidez de las murallas de Beijing deja bien a las claras que se diseñaron para resistir el ataque de la artillería enemiga y la dinastía Ming cambió la ubicación de la antigua capital Nanjing por el hecho de que las colinas de alrededor eran una localización demasiado tentadora para que el adversario ubicara sus cañones.
Cuenta la leyenda que la fórmula pudo llegar a Europa en 1324 de la mano de un monje peregrino. La receta consistía en la mezcla de carbón, azufre y salitre que el religioso comunicó al abad de un monasterio donde pernoctó. A la mañana siguiente el monje que se encontraba en la puerta al ver salir al huésped, pudo comprobar con horror que debajo de los ropajes monacales le asomaba un rabo peludo: era el mismísimo diablo que el terrible invento venía a perturbar para siempre y a sembrar el caos la sociedad de la época.

La pólvora se extendió con rapidez por toda Europa y jugó un papel fundamental en el equilibrio de poder que se establecería a partir de entonces, ya que eran muy pocos los personajes que contaban con dinero y capacidad suficiente para fabricar armas.
Entre los siglos XV al XVII se asistiría a un amplio desarrollo de la tecnología relacionada con la pólvora. Los avances en el campo de la metalurgia hicieron posible la elaboración de armas de pequeños tamaño y mosquetes.


Resulta curioso que todavía en el siglo XV, Enrique VIII de Inglaterra manifestara que "las armas de fuego nunca suplantarían al arco largo de la infantería inglesa".

Incluso tiempo después, cuando las armas se habían generalizado en todos los ejércitos, muchos seguían considerando su uso como una vileza impropia de verdaderos caballeros.

A partir de la segunda mitad del siglo XVI la fabricación de la pólvora en casi todos los países, estaba ya en manos del Estado y su uso sería reglamentado poco después.



En 1886 Paul Vielle inventó un tipo de pólvora sin humo hecho con nitrocelulosa gelatinizada mezclada con éter y alcohol. Esta mezcla se pasaba por unos rodillos para formar finas hojas que después se cortaban con una guillotina al tamaño deseado. El ejército francés fue el primero en usar este nuevo tipo de explosivo, que no formaba humo y era mucho más potente que el anterior, y otros países europeos no tardaron es seguir su ejemplo.

Muchas otras innovaciones se sucedieron en el campo de los materiales explosivos hasta llegar a la actualidad, pero sin duda la aparición de la pólvora en occidente en la Edad Media fue el acontecimiento más significativo.

Los alquimistas chinos descubren la pólvora; ahora matar es mucho mas fácil
La invención de la pólvora en China en el siglo IX es uno de los inventos que marco un hito en la Historia, cuyo curso se vio alterado por hacer de la guerra un asunto mucho mas letal e influir en el destino de naciones enteras.
Irónicamente una de las fuerzas más destructivas del mundo fue descubierta por aquellos que trataban de prolongar la vida, no acortarla. El consenso general académico es que la pólvora fue descubierta por alquimistas chinos que buscaban el elixir de la inmortalidad. Los chinos experimentaron con varios elementos naturales confiando en encontrar la combinación justa para producir los efectos deseados. El esfuerzo fue muy concienzudo y pudo llevar, seguramente, décadas. Según una versión, una vez que un alquimista chino mezclaba los ingredientes apropiados, tenía que cocinar la receta durante 50 años o más. A medida que el alquimista se iba haciendo mayor, no había duda de que el trabajo se volvía mas urgente, pero esta era la clave del asunto: lograr los ingredientes apropiados y luego las cantidades adecuadas de dichos ingredientes.
Mientras los alquimistas chinos mezclaban sus sustancias iban conociendo sus propiedades. En 142d.C Wei Boyang escribió un tratado llamado “La similitud de los tres”, en el que describe lo que ocurre cuando se aplica calor a algunos elementos no identificados. Wei observa que la reacción es violenta y que bailan y vuelan en todas direcciones.
Esto puede significar que los chinos inventaron la pólvora mucho antes del nacimiento de Cristo, pero los escritos son demasiado esotéricos para dar evidencia creíble. Los investigadores están en terreno mas firme con Zhenyuan Miaodao Yaolue, un trabajo de la Dinastía Tang que data del 850d.C. Buscar la inmortalidad podía ser un negocio peligroso y el escritor puso esmero en advertir a los alquimistas que no debían jugar con ciertas sustancias. El autor Tang dejo claro que si se mezclan azufre, salitre, miel y algo llamado rejalgar se producen “humo y llamas”. De hecho, advertía que quienes habían aplicado calor a este brebaje habían sufrido quemaduras en “la cara y las manos” e incluso “la casa entera en la que trabajaban se había quemado”.
Una vez inventada la pólvora, los chinos comenzaron a buscar aplicaciones para esta sustancia maravillosa. Se pensaba que la primera pólvora solo se usaba para fines benignos, como fuegos artificiales en el nuevo año lunar. Ahora sabemos, sin embargo, que la pólvora tuvo aplicaciones militares desde el principio. El primer uso conocido de la pólvora para usos militares en China fue en el asedio de Tang en 904. Los ingenieros Tang utilizaron catapultas para lanzar trozos ardientes de pólvora de quemado lento hacia las posiciones enemigas. Era una mezcla de tecnologías antiguas y modernas, y parecían trabajar juntas muy bien. Las maquinas utilizadas en estas operaciones se denominaban “fei huo” o catapultas de fuego volador.
Las armas de fuego mas antigua conocida era la lanza de fuego, “buo qiang”, un arma que databa de 950 o antes. Es considerada como una primera pistola, no una verdadera pistola, pero si una antepasada de las armas de mano actuales. La lanza de fuego era solo eso, una lanza que tenia un tubo hueco relleno de pólvora unido con ascuas ardiendo para encender el mecanismo. En realidad era un lanzallamas pequeño capaz de lanzar llamas a más de 3 metros.
El tubo tenía 60 centímetros de largo y estaba hecho de papel fuerte con unas 20 capas de grosor. Aunque el objetivo principal era lanzar fuego, los soldados chinos llenaban a veces el tubo con trozos de porcelana, hierro y cualquier otra cosa que pudieran encontrar. Estos trozos sueltos podían provocar daños considerables y fueron consideradas como las primeras balas antiguas. La lanza de fuego era perfecta para los soldados que defendían la muralla de una ciudad. Estantes de lanzas de fuego podían transportarse a las almenas donde eran necesarios y los soldados no tenían que llevar ascuas con ellos, sino que habían braseros con ascuas colocados a intervalos en las murallas como fuente de ignición. Las armas eran mas efectivas de cerca, como cuando los soldados enemigos subían por las escaleras de asedio.
Los atacantes recibían el fuego mientras escalaban y si todo esto fallaba, la punta de la lanza de fuego actuaba como soporte defensivo. Durante una batalla en 1276 un Chiang Tsai se vio atacado por dos soldados con lanzas de fuego que ya habían descargado sus armas, y él se vio obligado a despacharlos con su espada.
La evidencia física más antigua de las lanzas de fuego esta sujeta a debate. La bandera de seda Dunghuang es una pieza que data de mediados del siglo X y afirma representar a un Buda tranquilo y meditabundo atacado por demonios. Uno de los demonios dispara algo parecido a una lanza de fuego, aunque el arma puede ser solo el producto de la imaginación del artista. Otros autores han debatido que las lanzas de fuego eran muy diferentes de la disposición usual de lanza y tubo. Y afirman que la lanza de fuego real era una sección de bambú hueca y rellena de pólvora, es decir, un arma de un solo disparo. En cualquier caso la primera bomba fue hecha de bambú y fue llamada “tuhuofiang” o lanza que dispara fuego. Esta arma fue vista por primera vez a finales de la época Song en 1259. Desde hacia mucho las pistolas largas eran fundidas en hierro o bronce. La pistola china mas antigua encontrada hasta ahora fue descubierta en 2004 y estaba hecha de bronce, llevaba una inscripción con la fecha 1271, cuando el mongol Kublai Khan estaba consolidando su gobierno en China. Pero quizá el hecho de mayor importancia fue la invención de la artillería por los chinos. Los cañones mas antiguos son de 1356, estaban hechos de hierro fundido y pesaban entre 60 y 270 kilogramos. Normalmente disparaban proyectiles de piedra o hierro, aunque a veces también disparaban flechas grandes con punta de acero y llevaban alerones de cuero. La artillería iba a demostrar que era un elemento vital en la guerra de asedio tanto para ataque como defensa. Cuando se invento la pólvora, parecía que no había limites para la inventiva china.
También se desarrollaron cohetes, así como varios tipos de bambas con carcasa blanda y carcasa de hierro. La bomba de carcasa blanda, también llamada “pi li pao” o bomba de trueno, era esencialmente un tubo de bambú hueco con un fusible en su núcleo. Alrededor del bambú se empaquetaban unas 30 piezas de porcelana junto con pólvora y capas de papel. Cuando se encendía el fusible, podían lanzarse desde las murallas de una ciudad asediada con un efecto devastador. Las bombas de carcasa dura, o “zhen tian lei” (trueno o literalmente trueno que agita el cielo), era una variación del mismo concepto. Normalmente se les atribuye a los Jin, la Dinastía de un pueblo jurchen que domino el norte de China a comienzos del siglo XIII. Las bombas tenían forma de calabaza y estaban hechas de hierro con un grosor de 50 centímetros. Cuando detonaban, los trozos de hierro volaban por el aire como la metralla moderna. El conocimiento de la pólvora y las pistolas se desplazo a Occidente por varias vías comerciales incluida la legendaria ruta de la seda. Los árabes hacían de comerciantes intermediarios para más objetos que los de lujo, como la seda y las especias, y fueron también transmisores de nuevas ideas. Los europeos conocieron la pólvora gracias a ellos.
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