Sigue el blog por EMAIL. Seguir por EMAIL

domingo, 17 de diciembre de 2017

Lo sabemos y nos preguntamos ¿Qué está pasando en Cataluña?

Resultado de imagen de FERNANDO VICENTE

El nacionalismo en Cataluña

Que todavía haya un número potencial de electores que puedan volver a llevar al Gobierno a los independentistas no cabe en la cabeza de muchos ciudadanos cu.

Por fortuna quedan pocas colonias en el mundo y desde luego que Cataluña, donde el virus nacionalista ha prendido con fuerza, jamás lo fue. Pero eso no importa nada. El nacionalismo es una ficción ideológica y como tal puede permitirse todas las tergiversaciones históricas que haga falta. Por eso, pese a ser tal vez la región más culta de España, hay en Cataluña numerosos catalanes convencidos de esta grotesca falsedad: que Cataluña fue conquistada, ocupada y explotada por España ni más ni menos como Argelia por Francia, América Latina por España y Portugal, y media África por el Reino Unido. La verdad es muy distinta, ¿pero a quién le importa la verdad cuando se trata de ganar una elección? Si uno pregunta a cualquier nacionalista catalán cómo ha sido posible que una “colonia” llegara a ser, varias veces en su historia moderna, la capital industrial y cultural de España, la locomotora de su modernización, respondería, sin duda, que se debió al espíritu de trabajo y la superior capacitación de los catalanes frente a los otros españoles. Lo que, además, implicaría que, una vez independientes, los catalanes —¿ese pueblo superior?— alcanzaría y superaría pronto a Alemania.

El nacionalismo ha crecido en Cataluña porque ha sido promovido desde la escuela por unos gobiernos locales que tenían un plan muy bien orquestado y que han puesto en práctica de manera sistemática, y porque los gobiernos españoles y los ciudadanos del resto de la península se desinteresaron del problema y, a fin de cuentas, dieron la espalda a la mayoría de catalanes que querían seguir siendo españoles, una mayoría que fue decreciendo por el desamparo y el aislamiento en que se sintió, ninguneada por el resto de España. Cayetana Álvarez de Toledo lo explicó con absoluta lucidez hace unos días, en el Ateneo de Madrid, al recibir el Premio Sociedad Civil del think tank Civismo. Su discurso fue una dramática reflexión sobre la responsabilidad que tiene el conjunto de los españoles, por su desinterés y apatía, en la tragedia que está viviendo Cataluña.
Cómo ha sido posible que una “colonia” llegara a ser la locomotora de la modernización de España
Tragedia, sí, es la palabra que conviene a una región que, desde el referéndum ilegal que convocó la Generalitat, ha perdido más de tres mil empresas, visto caer su comercio y su turismo y aumentar el desempleo. Además, es escenario, por primera vez desde la Transición de la dictadura franquista a la democracia, de una violencia política que parecía ya erradicada de la España moderna. Que, en estas condiciones, haya todavía un número potencial de electores para volver a llevar al Gobierno al mismo equipo que está ahora en la cárcel o prófugo, como señalan algunas encuestas, no cabe en la cabeza de muchos ciudadanos cuerdos. Se preguntan si ha caído una epidemia de masoquismo sobre el electorado catalán.
El problema es que ellos tratan de entender racionalmente el problema del nacionalismo en Cataluña. Los principios de la lógica y el conocimiento racional no sirven para entender el nacionalismo, como no servirían para explicar las creencias religiosas ni el misticismo. Se trata de un acto de fe, contra el que todos los argumentos se hacen trizas. Cuando los instintos reemplazan a las ideas todo se vuelve muy confuso y los mejores esfuerzos fracasan.
Me gustaría, a este respecto, mencionar el pequeño libro que acaba de publicar Eduardo Mendoza: Qué está pasando en Cataluña (Seix Barral). Como todo lo que escribe, es un ensayo claro, inteligente y con análisis sutiles y novedosos. Sin embargo, el sabor amargo y pesimista de sus últimas frases contrasta con las ideas ricas y serenas con las que el libro se inicia. Mendoza no parece ver salida alguna en una situación en la que el independentismo y sus adversarios han llegado, se diría, a un empate técnico. Él no es independentista —dice, claramente, “No hay razón práctica que justifique el deseo de independizarse de España”— pero establece una cierta equivalencia entre los contrarios ya que a él no le gusta ninguno de los dos (los antiindependentistas tampoco). ¿Para qué ha escrito este libro, pues? “Para tratar de comprender lo que está pasando”. La idea es válida, pero ¿lo consigue? Me temo que no. Sus observaciones son originales, aunque no siempre convincentes. Por ejemplo, define al catalán de una manera sugestiva, pero, creo, insuficiente por la sencilla razón de que las psicologías nacionales simplemente no existen, o tienen tantas excepciones que resultan poco realistas. Yo, por ejemplo, que conozco a muchos catalanes, no creo que haya dos de ellos que se parezcan entre sí.
Tragedia es la palabra que conviene a una región que ha perdido más de tres mil empresas
A los actos de fe, como el nacionalismo, hay que oponerles, además de razones, otro acto de fe. Si crees en la libertad, en la democracia, en la civilización, no puedes ser nacionalista. El nacionalismo está reñido con todas esas instituciones y categorías que nos han ido sacando de la tribu y el garrote y el salvajismo y nos han inculcado el respeto a los demás, enseñándonos a convivir con quienes son distintos y creen cosas diferentes de las que creemos nosotros, y hecho entender que vivir en la legalidad y la diversidad y la libertad es mejor que en la barbarie y la anarquía. Somos individuos con derechos y deberes, no partes de una tribu, porque el formar parte de una tribu, ser apenas un apéndice de ella, es incompatible con ser libres. Descubrirlo, es lo mejor que le ha ocurrido a la especie humana. Por eso debemos oponernos, sin complejos de inferioridad, con razones e ideas pero también con convicciones y creencias, a quienes quisieran regresarnos a esa tribu feliz que hemos inventado porque nunca existió.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Iceta, el Zerolo independentista ha pactado con ERC a cambio liderar el Orgullo Gay de la República Catalana.

Resultado de imagen de Miquel Iceta (Gay)
Sí, ya sabemos que estamos en campaña electoral, y una especialmente intensa, donde se hace de todo por capturar un voto, pero hay líneas que ni aun así se deberían cruzar. Miquel Iceta, con su propuesta de indulto preventivo, cruzó una de ellas. Lo explicábamos aquí: en el PSC todavía no saben que se trata de superar el nacionalismo, no de indultarlo.

La inmensa mayoría de los socialistas no gays, para nada están de acuerdo en que el Sexsimbol de la barceloneta utilice promesas demagogas para captar el voto de independientes atorados por las neuronas y por el culo. Votar se vota porque los elementos de la cuántica –ideología- indican a quien y porqué tienes que votar.  

Las bombas que está lanzando el Zerolo catalán en plena campaña electoral es un ataque en toda la regla a los esfuerzos del Estado por restituir la normalidad y el respeto a las leyes que el procés hizo saltar por los aires. Si para “cerrar heridas”, como voluntariosamente explica Iceta, es necesario indultar a los independentistas ahora perseguidos por la justicia, el mensaje es nítido, y alarmante: jueces y policías están perdiendo miserablemente el tiempo intentando aplicar una ley que se sabe de antemano que se puede violar impunemente.

La aplicación y la defensa de la ley han tenido un alto coste para el Estado español y las fuerzas constitucionalistas. El desafío secesionista y sus consecuencias sociales y económicas, la persecución judicial de los delitos cometidos y la hábil propaganda independentista han erosionado la imagen exterior de España. La defensa del Estado de derecho, antipática en ocasiones contra esta supuesta revolución democrática de las sonrisas, ha lanzado, por el contrario, un mensaje crucial, propio de una democracia: las aspiraciones políticas de cada uno deben discurrir siempre bajo la legalidad. Esa es la única posición posible para restaurar la convivencia futura en Cataluña y reforzar la democracia española.

La propuesta de Iceta contiene dos torpedos de grueso calibre contra dos pilares básicos de una democracia. Torpedea el principio de la separación de poderes por cuanto descalifica o convierte en inoperante la actuación de la justicia y fulmina el principio de igualdad ante la ley por cuanto distingue a los delitos “de origen político”, merecedores de medidas de gracia. Todo el trabajo iniciado por el constitucionalismo, echado por la borda en favor de un tacticismo electoral imprudente, inoportuno y cuya rentabilidad electoral es más que discutible.

Iceta debilita al frente constitucionalista y sitúa al PSOE en una difícil coyuntura. El partido socialista no solo no debería avalar con su silencio o su tibieza la idea del indulto, sino que está obligado a rechazarlo contundentemente por lealtad a la justicia, a su propio compromiso constitucionalista y a su electorado en toda España. No es tiempo de ambigüedades. El procés ha tenido una virtud: ha generado una nueva conciencia política en contra de la tradicional complacencia de la izquierda española hacia los nacionalismos periféricos. El PSC vuelve, sin embargo, a las andadas después de la grave fractura liderada por los que ahora quiere ver indultados. Lo sucedido en Cataluña demuestra que el llamado “soberanismo moderado” es una entelequia. Jugar a esa carta es un craso error.

Los indultos dependen de la discrecionalidad del Gobierno de turno, por lo que su adopción debería ser una medida infrecuente que aprecie situaciones personales y coyunturales de los condenados muy extraordinarios. Es una injerencia en la separación de poderes que, afortunadamente, España aplica cada vez menos. De momento, lo importante es dejar actuar a la justicia, que investiga a unos procesados por gravísimos delitos, como son la rebelión, la sedición y la malversación de fondos públicos. En términos políticos, lo que necesita Cataluña son propuestas que eviten tropezar de nuevo con la misma piedra. No lo contrario.”


“La figura del indulto es un torpedo en toda la línea de flotación de la separación de poderes (el Ejecutivo enmendándole la plana a la vez al Legislativo, que hizo la ley, y al Judicial, que la aplicó) y, por tanto, tiene que usarse con nocturnidad y alevosía, cuando todo el mundo esté olvidado o pensando en otra cosa. Iceta, al sacar la cuestión en medio de la campaña… está forzando a que todo el mundo se retrate. Y todos lo hacen en contra, naturalmente, muy dignos e indignados… Iceta ha desarticulado los indultos mediante el simple mecanismo de prometerlos.

Si votas PP, tu voto vale por tres.


Cataluña es bisexual tirando a mujer octogenaria que supera los 100 kilos en canal. No por eso quiero decir que todas sean gordas y con sexo poco definido. Las hay que raspan el dedo por el sobaco, antes de cacarear en el parlamento mentiras odiosas. Por ejemplo, la del sobaco, el bicho de la CUP, padece vaginitis bacteriana, por tanto, su olor a cabra está justificada, solo  que es contagiosa.

¿Cómo hay tanto adefesio en el burladero catalán –catalanista-? Nadie puede negar que las mujeres del PP huelan a gloria bendita y se comportan como mujeres. Las mujeres de derechas son de puro gozo en su mirada, encanto, fascinantes y con un embrujo especial que las diferencia del resto de esperpentos que a viva voz piden: “Libertar para los presos políticos”

Si habréis observado las candidaturas independentistas carecen de hombres en sus papeletas –legales- el que no está en la cárcel o en lista de espera está liberado por el Juez Llanera, toda su carrera judicial se ha desarrollado en Barcelona y …. Y la jueza Lamela peticionaria de dicha liberación, solo ha sido y sigue siendo la mano derecha de Zapatero, el tirano del Caribe domiciliado en Caracas.


Creo que está fácil la inclinación del voto. Si votas PP tu voto vale por tres, honradez, transparencia y sentido de la responsabilidad, en caso de votar lo contrario votas terrorismo

jueves, 14 de diciembre de 2017

Los Mossos d’Esquadra tenían una división para espiar a dirigentes políticos españoles

.
El catalanismo ha muerto. A veces hay que ser prudente de palabra y obra, tener máxima contención verbal en lo que escribo, porque la exaltación es fácil, pero no aconsejable a menos de una semana de las elecciones. Durante los últimos dos meses, aquel paisaje idílico que llegó a llamarse «oasis catalán» ha degenerado en una selva de comportamientos que situaron a multitud de personas fuera de la ley. Acciones presuntamente delictivas se convirtieron en una práctica habitual. No hablo de toda Cataluña, naturalmente. Ni siquiera de la totalidad de su clase política. 

Hablo de su último Gobierno y de aquellas instituciones que dependían de este Gobierno. Y hablo a partir de hechos que todos hemos visto y de historias descubiertas por la Guardia Civil. Si nos remontamos al referendo del 1 de octubre, encontramos actuaciones que, si no fuesen políticas, parecerían propias de la delincuencia organizada: fabricación clandestina de urnas; impresión de papeletas y documentación electoral como si fuesen billetes falsos; ocultación del dinero público gastado como si hubiera sido producto de atracos; conspiración con las asociaciones cívicas para coaccionar a los poderes del Estado; y, todo eso, coronado por una imagen que todos recordamos: el jefe de todos esos agentes cambiando de coche debajo de un túnel para despistar al helicóptero de la policía que lo seguía. Hace unos días se hicieron públicas algunas anotaciones del número 2 de Oriol Junqueras, Josep María Jové, en las que narra reuniones de alto nivel para la preparación y ejecución del procés. 

Ahí sale el núcleo duro de la conspiración, las formas de engañar al Estado, los riesgos que los conjurados veían en el horizonte, el doble lenguaje que usan cuando hablan entre ellos o cuando hablan en público, la ocupación de espacios, la colocación de afines… Todo ello, en un clima de oscurantismo que recuerda al que nos mostraban algunas películas del Chicago de los años 20. El juez que instruye el caso, Pablo Llarena, tiene en esa libreta de notas una generosa base documental para llamar a más gente a declarar. 

Y lo último, los Mossos d’Esquadra: tenían una división para espiar a dirigentes políticos de otros partidos. Cuando se descubrió algo parecido en el ministerio del Interior (la famosa policía patriótica), los nacionalistas reprobaron al ministro y provocaron su caída. ¡Y ellos hacían lo mismo, con identidades falsas y técnicas de la guerra fría! Y encima, fabricaban información y propaganda a favor de la secesión. 

Y el bochorno final: estaban tan seguros de que cometían una ilegalidad, que intentaron quemar las pruebas. Esa es la «limpia ejecutoria» de una administración pública. Pero no hable usted de eso a los votantes independentistas. Si lo hace, le responderán: «si el Estado nos oprimía, era lícito hacer algo ilegal». Y desde esos supuestos se disponen a votar.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ada Colau confiesa que tuvo una novia italiana, pero se olvidó de la barceloneta y de la de Castellón





Cuando el presentador le preguntó por su primer amor, ella respondió: "Tuve primero un novio y después una novia italiana. Paolo él y Elena ella, con 19,20 y 21 años. Era la primera vez que me enamoraba de una mujer".
"Fue una relación larga, de dos años. Teníamos un montón de amigos gays, formaba parte de nuestro entorno", detallaba la alcaldesa.
Explicó que no se lo va diciendo a todo el mundo pero que "tampoco tengo que esconderlo", y zanjaba el tema con un: "Viva el amor y que cada uno que quiera a quien quiera".
Confesó que quizá ni si quiera sus asesores lo sabían pero asegura que "aunque hubo alguna otra relación, fue la única mujer en mi vida".
Al margen de cuestiones políticas, la candidata de En Comú Podem, también contó cómo era ella de joven y recordó el intento de violación del que fue víctima:






💬 "Queremos tener ciudades libres y que las calles sean lugares seguros para todo el mundo y también para las mujeres

martes, 12 de diciembre de 2017

Paul Bekaert, abogado belga de Puigdemont pagó más de 40 millones€ a sus falsos juzgadores. Los belgas, en bancarrota, odian a estos corruptos.


Bekaert fue defensor de la etarra residente en Gante Natividad Jáuregui Espina a quien Bélgica rechazó entregar a España después de tres órdenes de arresto dictadas por la Audiencia Nacional en 2004, 2005 y 2015 por su presunta participación en varios atentados como miembro del Comando Vizcaya. Entre ellos se cuenta el supuesto asesinato en 1981 del teniente coronel Ramón Romeo Rotaeche, tiroteado por la espalda cuando salía de misa en la Basílica de Begoña en Bilbao. La familia de Romeo ha llevado el caso de Jáuregui al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), después de que Bélgica negara su extradición al suponer "que España podría violar los derechos humanos", amparándose en un informe de 2011 sobre España del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT).

Paul Bekaert no siempre ha conseguido sin embargo su objetivo de evitar extradiciones, como ocurrió en 2010 con el etarra Luis María Zengotitabengoa, que aunque consiguió en primera instancia evitar la ejecución de la euroorden, en el Tribunal Supremo vio rechazada su demanda, basada en riesgo de tortura y falta de juicio justo en España. El abogado belga también defendió a la pareja vasca nacionalizada belga formada por Luis Moreno y Raquel García, presuntos miembros de ETA cuya extradición fue denegada en 2004, y a la militante del grupo armado turco ultramarxista DHKP-C Fehriye Erdal, reclamada por Turquía y detenida en Bélgica.


Fehriye Erdal, que huyó a Bélgica en 1999, fue detenida en el país europeo en 2006 y condenada a dos años de prisión por no respetar la legislación sobre tenencia de armas, pero nunca fue extraditada a Turquía, donde el pasado febrero fue condenada a 15 años de cárcel por un triple asesinato cometido en Estambul en 1996.Cobrando una minuta de 500 a 1000 euros la hora, algunos nos preguntamos: ¿de qué dinero lo estará pagando el independentista? ¿Del pueblo Catalán? 

Aquel que le importa tanto como para huir y casi parece una carcajada frente a ellos, porque ha convertido todo ello en una pantomima, un circo orquestado por un grupo entre los que está Puigdemont y además como es el caso, con proveedores de facilidades para librarse de dar explicaciones ante la justicia de saltarse las leyes, ese proveedor entre otros es Paul Bekaert, si muy reputado en este país como el mismo apunta en varios medios de comunicación, famoso por tener en su despacho cerca de Brujas en Bélgica, a etarras para evitar su extradición. Este es el jaque que tenía Puigdemont, sólo quedar ver si su abogado estratosférico, da el mate y estaremos seguros para siempre que la justicia para el resto no existe.

Juan Pardo

Juanpardo@gmail.com

https://blogdejuanpardo.blogspot.com.es/

lunes, 11 de diciembre de 2017

Sandra Bullock puso de moda a las mujeres corrientes. Ella es valiente e inteligente.

Loyda Ramos llegó al set de rodaje de Speed dispuesta a odiar a Sandra Bullock. Ramos interpretaba a una de las pasajeras del autobús frenético y, a lo largo de los años, le había cogido manía a Bullock tras coincidir en varias audiciones en las que Bullock conseguía el papel de latina. Buena suerte, Loyda.
 Resultado de imagen de Sandra Bullock
Sandra se pasó el rodaje bailando salsa con los técnicos, animando a un Keanu Reeves deprimido por la muerte de su amigo River Phoenix cuando los productores le pidieron que les ayudase a espabilar al actor para salvar la película y liderando una protesta por el calor que hacía aquel verano en Los Ángeles: se quitó el sujetador y se sentó sobre él en el asfalto. Todas las mujeres del rodaje se unieron a esta iniciativa. "Quería que me cayera mal" recuerda Ramos , "y a pesar de ello, no pude contenerme. Me pareció adorable. El mejor recuerdo que me llevé de mi participación en Speed fue presenciar cómo Sandra Bullock se convertía en una estrella. Todos lo sentimos durante el rodaje".
Era 1994 y Sandy, como le llaman sus amigos (y todos nos sentimos un poco amigos suyos), acabó ganando el MTV a la actriz más deseable por Speed, imponiéndose a, atención, Cameron Diaz por La máscaraDemi Moore por AcosoHalle Berry por Los Picapiedra Sharon Stone por El especialista. El estudio quería a una tía buena, pero el director Jan de Bont insistió en fichar a Bullock: "nadie se habría creído a Julia Roberts conduciendo ese autobús". 

sandra bullock movies peliculas biografia biography fotos pictures
Nació el 26 de julio de 1964 en Arlington, Virginia (Estados Unidos)

Biografía
Mide 1’71.

Sandra Annette Bullock, llamada Sandy familiarmente, es hija del profesor de canto estadounidense John Bullock y de la cantante de ópera alemana Helga Bullock. Tiene una hermana llamada Gelsine.

Sandra fue cheerleader en su instituto antes de acudir a estudiar interpretación en la Universidad de East Carolina, en Greenville.
Tras debutar en el teatro y en la televisión, Sandra logró iniciar su carrera cinematográfica en 1989 con la película “Religion, Inc”, un título dirigido por Daniel Adams.
Sandra Bullock se hizo famosa a los 30, que en años de Hollywood es como tener un pie en la tumba, pero la edad no era su mayor obstáculo: ella no tenía la cara de una estrella que podía hacer papeles de chica corriente, Sandra Bullock era una chica corriente. Sin embargo, esa humanidad, esa amabilidad y esa sensibilidad que conquistaron a todo el mundo durante el rodaje de Speed brillaban demasiado. Si, como predijo el director de Mientras dormías, la actriz era capaz de conseguir que esas cualidades traspasasen la pantalla, estaba "destinada a convertirse en una estrella". 23 años después ya sabemos que lo consiguió, y de qué manera. Sandra Bullock irrumpió en Hollywood cuando las mujeres como ella no estaban de moda. Fue ella quien las puso de moda.
Resultado de imagen de Sandra Bullock

Y el público ha cuidado de ella. Por cada triunfo basado en su compasión, su vis cómica a la hora de chocarse con cosas y su cara de "me he montado en una atracción de feria y me preocupa la desgana con la que el feriante ha asegurado la palanca", Sandra Bullock ha protagonizado algunas de las peores películas de la historia.
 Por cada generosa fábula sobre la igualdad entre mujeres (Miss agente especial, La red, Prácticamente magia, La proposición, The Heat) su filmografía acumula desastres que nadie entiende cómo llegaron a rodarse (Speed 2, Asesinato 1-2-3, Sin previo aviso, Blanco perfecto, La casa del lago, Premonición, Miss agente especial 2: armada y fabulosa) y que hoy nadie recuerda. 
Sandra Bullock (9189702847).jpg
Ahí está la clave. El público, intoxicado por la simpatía que Sandra Bullock despierta, ignora generosamente todos y cada uno de sus tropiezos (metafóricos, los literales los aplauden siempre), pero le deja clara una advertencia: si eres la novia de América, no intentes reconvertirte en el polvo de una noche de América.Del mismo modo que en Speed resultaba creíble como muchacha cuya posesión más preciada es su abono transporte, en Mientras dormías colaba como taquillera de metro cuya existencia no deja ninguna huella en el resto de seres humanos. 
Sandra Bullock y su hijo Louis
El cariño con el que trataba al vendedor de perritos de su barrio se sentía auténtico, y por eso cuando rescataba al desconocido de ser arrollado por un tren (no sin antes susurrar "mmm qué bien hueles") y después se hacía pasar por su novia mientras él está en coma el público no vio a una psicópata, sino a una perdedora adorable cuyos jerséis de canalé siempre tenían las mangas adorablemente largas. Así fue como Sandra Bullock se convirtió en la novia de América. "Siempre asumí que acabaría trabajando como camarera en un pueblo hasta ser la más vieja de todas, esa que conoce a todo el mundo", fantasea la actriz, "me gustaba la idea de hacer que los demás se sintiesen a gusto, porque eso me hace sentir a gusto a mí. Me gusta cuidar de los demás con la esperanza de que alguien, llegado el momento, cuidará de mí a cambio".
Sandra Bullock
Los mayores fracasos de su carrera han venido por personajes oscuros y antipáticos como 28 días (en la que interpretaba a una alcohólica), Fuerzas de la naturaleza (una excéntrica que tenía que insuflar vida a la película por dos: la suya y la de su compañero Ben Affleck, cuya incomodidad y arrepentimiento por haber aceptado el papel es desagradablemente evidente en cada escena) o Loca obsesión, una comedia en la que hacía de una psicópata dispuesta a asesinar a Bradley Cooper si él no aceptaba ser su novio ("Bradley Cooper es demasiado guapo" probablemente sea aceptada como defensa en un juicio). La carrera de Sandra Bullock es similar a su trayectoria sentimental: es capaz de lo mejor, salir con Matthew McConaughey cuando estaba más macizo que nunca (a mediados de los 90); pero también de lo peor, salir con Ryan Gosling cuando todavía era feo (principios de los 2000).
Loca obsesión le dio el Razzie a la peor actriz dos días antes de ganar el Oscar por The Blind Side (un sueño posible). Allí se presentó Sandy a recogerlo, tirando de una carretilla llena de dvds de Loca obsesión para regalárselas a los votantes de los Razzie "algo me dice que me habéis votado sin verla". El proverbio americano de "mátale con amabilidad" quedó personificado aquella noche y Sandra se metió a todo el mundo en el bolsillo (una vez más) como sólo ella sabe hacer, lo cual resulta admirable teniendo en cuenta la cruenta situación personal que vivía. 
Resultado de imagen de Sandra Bullock
Mientras el público efectivamente cuidaba de ella y la seguía queriendo a pesar de sus películas, su marido le ponía los cuernos sistemáticamente y en un ejercicio trágico de "el espectáculo debe continuar" la publicista de Bullock logró ocultar esta infidelidad durante la carrera al Oscar. La noticia se filtró un par de días después de su Oscar por The Blind Side, lo cual reescribió para siempre esa victoria: hoy no vemos a la novia de América recibir el galardón más importante del planeta, sino a una mujer desilusionada que es consciente del bombazo que va a publicarse horas después, que besa a su todavía marido con repulsión y que encima tiene que tolerar verle llorando desde su butaca mientras ella gasta bromas y es la persona que el mundo espera que sea.
El de Bullock es uno de los Oscars habituales en las listas de "victorias menos merecedoras", al considerar muchos cinéfilos que ella es una actriz limitada que además explotaba el perfil infalible de señora blanca republicana que aprende a amar gracias a una minoría racial (y que la actriz ya había ensayado en Crash, donde se daba cuenta de que su asistenta era su única amiga) y que además recita, sin un ápice de vergüenza, "yo no le he salvado la vida, él me la ha salvado a mí". Pero en un asombroso giro de los acontecimientos, Sandra está de acuerdo con sus detractores:  "cuando gané el Oscar sentí que no me lo merecía, así que decidí dedicar el resto de mi vida a mercérmelo, pero pasándomelo bien en el proceso"The Blind Side batió el récord de ser la primera película de la historia en superar los 200 millones de dólares (en concreto, recaudó 309) estando protagonizada únicamente por una mujer. Y Sandra Bullock, divorciada, establecida como una estrella mundial y acercándose a los 50, luchó por convertirse en una actriz respetada.
Resultado de imagen de Sandra Bullock
"Nunca fui la tía buena de turno, pero eso me ha permitido envejecer con menos presión", asegura. Sandra Bullock obedeció con docilidad las reglas de la industria (chocarse con cosas era la única forma en la que Hollywood sabía transmitirnos que sus heroínas románticas tenían vulnerabilidades, porque en todo lo demás eran perfectas), poniéndose al servicio del sistema con la paciencia suficiente para esperar a que el sistema se acabase poniendo a su servicio: hoy le pide a su agente que le envíe guiones escritos para actores masculinos, consciente de que su poder en Hollywood le permitirá elegir el papel que más le atraiga y cambiarle de género. Ese fue el caso de Gravity (su consagración como actriz, a pesar de que se chocaba con más cacharros que nunca) y Expertos en crisis, una sátira política que pasó inmerecidamente desapercibida. 
Resultado de imagen de Sandra Bullock
Poco a poco ha ido derribando ese prejuicio colectivo que llevó a Isabel Coixet a rechazar un proyecto porque "no me veía dirigiendo una película de Sandra Bullock" (aquella película acabó siendo protagonizada por Hilary Swank, titulándose Million Dollar Baby y ganando cuatro Oscars), y lo ha hecho a golpe de riesgos, trabajo duro y educación. La actriz Zoe Kazan recuerda su colaboración en 2014:  "Sandy, como ella se presentó a sí misma en un e-mail antes de empezar el rodaje, es una de las personas más agradables que he conocido. No 'para ser una estrella' o 'para estar en este negocio'. Es la más agradable. Del mundo. Durante las cenas con los compañeros la observaba conquistar hasta al más reticente, desarmándole con risas, escuchando a los demás con absoluta atención. Tras pasar tiempo con Sandy, tengo un nuevo baremo respecto a cómo comportarme, no sólo en el trabajo, sino también en la vida".
Resultado de imagen de Sandra Bullock
Suena a tópico pero, a las pruebas nos remitimos, Sandra Bullock sigue siendo la misma mujer que hace 25 años protagonizó la serie de Armas de mujer (cancelada tras una temporada) y la que mantenía un coito virtual con Sylvester Stallone ("¿has usado las tres conchas?") en Demolition Man. Ni el encasillamiento, ni las críticas, ni las decepciones sentimentales han corrompido aquel entusiasmo, pero sí han hundido su ingenuidad y reordenado sus prioridades. "La maternidad y el divorcio me cambiaron [Bullock adoptó a Louis, un niño afroamericano de Nueva Orleans, con su marido pero al final firmó los papeles como madre soltera], no solo el divorcio sino el escarnio. Dejé que me afectase. Lo escuché todo. Y tuve que retraerme y pensar 'voy a hacer que mi hijo vea a la mujer que quiero que conozca'. Un hijo te obliga a dejarte de tonterías", explica. "Mis únicas preocupaciones ahora son ¿soy la madre que mi hijo merece? [Bullock adoptó a una niña recientemente] ¿estoy viviendo una vida auténtica, trabajo lo suficientemente duro, soy capaz de mantener a mi hijo a salvo? ¿Recogí todas las cacas del perro antes de que sus amiguitos vengan a jugar al jardín?", cuenta. Entre sus glamourosos (pero siempre sencillos) vestidos de gala, la actriz conserva el traje espacial de Gravity, porque es como una condecoración profesional para ella tan valiosa como el Oscar. "Cualquier día me lo pongo para llevar a los niños al colegio", promete.
Resultado de imagen de Sandra Bullock
Al final de aquella película, la doctora Ryan Stone (cuyo nombre masculino se mantuvo en el guión) se imponía a todos los obstáculos imaginables, aterrizaba en la Tierra y luchaba una última vez para arrastrarse a la orilla, ponerse de pie y empezar a caminar. Por su puesto que esa mujer consiguió sobrevivir: es Sandra Bullock

sábado, 9 de diciembre de 2017

Pablo Iglesias pierde la cabeza y llama a sus podemitas a la guerra civil


El líder de Podemos debe pensar que lo que ocurrió en Cataluña fue una obra de teatro infantil

Pablo Iglesias se pierde y echa las culpas a la oscuridad de la noche. En las circunstancias actuales, idéntica pregunta puede ser dirigida a otros políticos españoles. Al lehendakari Urkullu, por proponer la generalización del Concierto vasco, la cual, con cifras en la mano, supondría que todas las comunidades autónomas deberían percibir saldos netos del Estado, el cual tendría entonces que vivir del aire. A Miquel Iceta, quien parece olvidar que el problema de Cataluña es el resultado de una marcha antidemocrática del Govern hacia la independencia, y designa en cambio a Ciudadanos como enemigo a abatir. Eso después de que en la primera proclamación le echara el 10 de octubre un impagable capote a Puigdemont advirtiéndole, lo cual era falso, que no había declarado la independencia.

Conviene a este efecto releer el artículo 4.4 de la seudo-ley del referéndum, que obligaba a declarar la independencia, “mandato” que Puigdemont “presenta” al Parlament, para de inmediato “proponer” —lo que no fue discutido ni votado— “suspender los efectos de la declaración de independencia”. Y solo puede suspenderse aquello que ya ha sido declarado. Declaración unilateral que se repite, tras la cortina del preámbulo, el 27 de octubre. Otra cosa es que tales DUIs, igual que si hubieran sido declaradas sin subterfugios por el Govern, siempre carecerían de efectos legales para el ordenamiento constitucional. Pero declaradas sí lo fueron y basta con recordar las imágenes de las sesiones y celebraciones.


Hace falta recordarlo, porque de otro modo acabaríamos creyendo que del 6 de septiembre al 27 de octubre sólo tuvo lugar una representación de teatro infantil, con niños actores perseguidos por un ogro. Algo así debe pensar Pablo Iglesias, escondiendo la mano como aquel aldeano que lanzó la piedra, cuando en nombre de Podemos su candidato catalán presenta el recurso contra la aplicación del 155. No habría existido declaración de independencia —Puigdemont dixit— ni acto de incumplimiento de la Constitución, y los efectos del “mandato” del 1 de octubre fueron declarados en suspenso (¿por quién?). Tampoco se respetaron “las garantías de intervención de la Generalitat”, que ciertamente hubiese podido prohibirse a sí misma, y se ha derogado la autonomía. 

Todo un museo de horrores, propio del alegato torticero de un abogado independentista. Nunca de quien dice pretender que Cataluña siga en España. Y ahora como antes sobre el tema, Iglesias renuncia a razonar antes de condenar, ni siquiera llega a preguntarse qué hubiese debido hacer el Gobierno el 27-O en vez de aplicar el 155. Son ventajas del discurso demagógico, en este caso ejerciendo de mamporrero político, si nos atenemos a la definición de María Moliner: “Persona que ayuda a otra a fastidiar a una tercera”. Navajazo mirando a Estrasburgo.

La felicidad parece ser la habilidad para apreciar lo que tenemos. Ser feliz es más fácil que infeliz.

Resultado de imagen de Felicicidad

Es difícil definir claramente lo que significa felicidad, pero casi todo lo que hacemos, es con el fin de lograrla y aumentarla o para evitar o y disminuir la infelicidad.
En nuestras manos está aprender a ser más felices.

Especulamos con todas las formas en que podemos ser felices. Nos hemos metido en una espiral en la que este objetivo parece algo esencial e ineludible. Y probablemente lo es. Pero quizás no de la forma en que nos están empujando a creer.

Nuestras emociones nos conforman, nos mueven y condicionan. Por esto, quizás deberíamos comenzar por un ejercicio de autoconocimiento, especialmente en los momentos en que peor nos sintamos. Las investigaciones del neurocientífico A. Korb nos pueden ayudar a ello.

Puede parecernos que en las circunstancias en las que nos encontremos más cansados, desmotivados o tristes, nuestro cerebro esté contra nosotros. Para entender lo que ocurre debemos saber un poco sobre él. Entre otras cuestiones es importante conocer que las emociones como la vergüenza, el orgullo o la culpa producen actividad cerebral en las mismas áreas. La satisfacción es la emoción más fuerte en estas regiones pero, cuando se activa el núcleo accumbens, la vergüenza y la culpa pueden literalmente anularla.

Esta área del cerebro se conoce por ser un centro de recompensa, lo que significa que si permitimos a los sentimientos negativos que tomen el control, nos sentiremos extrañamente confortados. Al menos por un período de tiempo. Es el mismo mecanismo que ocurre con la ansiedad. Ésta es una solución a corto plazo, y activa partes del cerebro que nos hace calmarnos.A corto plazo.

Porque lo que ocurre, tras hacernos sentir bien por un tiempo, es que todo resulta mucho peor. Este proceso está basado en un mecanismo de reacción que lo que consigue es que respondamos para hacernos sentir bien lo más rápido posible. Como hemos comentado, puede funcionar en primera instancia. Pero termina agotándose, puesto que no está yendo a la raíz de lo que nos provoca inestabilidad: el modo automático en el que vivimos nuestras vidas.

Al funcionar por inercia, nuestro cerebro solo reacciona ante aquello que le hace sentir mal. Lo que identifica como peligro. Y trata de controlarlo de la forma que sea. La ansiedad es un reflejo de esta reacción. Nos decimos que lo que queremos es sentirnos bien, cuando lo que realmente estamos queriendo decir es que queremos volver a ese estado automático en que nada nos importuna, o nos ilusiona.

Por esto, y aunque resulte paradójico, nuestros esfuerzos para no estar tristes pueden ser la mejor forma para continuar estándolo. Entonces ¿qué nos quieres decir?¿qué demos rienda suelta a nuestra tristeza si queremos ser felices?

Pues si y no. Como hemos comentado al principio de este artículo, somos todas nuestras emociones. Y aprendemos de ellas. La tristeza nos puede hacer ver aquello que apreciamos, porque lo estamos echando en falta. Pero no es suficiente. El siguiente paso lo tenemos que dar para salir del modo “zombie” en el que estamos mucha parte de nuestra vida. Y la receta es fácil. Hagamos lo mismo que los osos cuando hibernan.

Busquemos todo aquello que nos hace sentir bien, por lo que estamos agradecidos. Y apreciémoslo. Así en los momentos de escasez, tendremos en donde refugiarnos.

Este ejercicio de consciencia -que no de reacción-, nos descubrirá a personas maravillosas que están a nuestro lado o a lugares magníficos que transitamos todos los días, despertándonos de nuestro letargo en vida.

En definitiva, la felicidad parece ser la habilidad para apreciar lo que tenemos sin necesidad de esperar a perderlo para hacerlo.


Felicidad para lo que queda de año y para el nuevo año 

http://blogdejuanpardo.blogspot.com.es/2017/12/la-felicidad-parece-ser-la-habilidad.html